Desgraciadamente el 2010 no empezó bien para mí en relación al cine. Fui a ver con mucho recelo y harta hueva La Caja (The Box, 2009), del por lo visto erróneamente encumbrado Richard Kelly (Virginia, USA), el mismito de Donnie Darko (2001), que ha creado legión de fanáticos alrededor del mundo. Desgraciadamente yo no tengo tal referente, así que lo mío no es decepción de fan sino de simple mortal agobiado por tanta pretensión y grandilocuencia que ni en plan de sátira funcionaría. La historia va de una familia setentera de clase media que recibe la visita de un extraño señor malacariento que ofrece la oportunidad de ganarse 1 millón de dólares con tan sólo apretar un botón, con el pequeño detalle que alguien desconocido para la pareja morirá al instante. Yo me conformaría con que el botón accionara un mecanismo tipo Dr. Gadget que se tragara este tipo de guiones antes de ser producidos y los hiciera desaparecer de la faz de la tierra. Esta vez Kelly no sólo tuvo holgado presupuesto y se dio el lujo de contratar a una actriz cara -cacariza pero cara- como Cameron Díaz (a la baja al parecer en todos los sentidos después de aquel otro petardo dirigido por un Cassavetes indigno de su linaje) sino que además presume con una banda sonora hecha a medida por los canadienses de The Arcade Fire, tan fuera de su elemento como cada pieza de esta infumable película.Al menos pudimos quitarnos el mal sabor de boca con la entretenida Sherlock Holmes (Ritchie, 2009), que repite la clásica fórmula de la pareja dispareja confiada en el carisma y la química en pantalla de sus protagonistas: Robert Downey Jr. confirmando su retorno a las ligas mayores y Jude Law recuperándose de varios tropezones, algunos demasiado extra-cinematográficos para mi gusto. Supongo que algo ayuda que esta vez el ex-Ciccone se limitó a hacer lo que mejor le sale y dejó el guión en manos más diestras y menos monotemáticas. Están aquí intactos sus rasgos de estilo post-Fincher: barridos de cámara, sampleos cámaralentosos, edición histérica y todo eso que hace a Ritchie el Tarantino británico… no sé si tanto por similitudes estilísticas o por sus personalidades un tanto irritantes que rayan en la megalomanía machín (overcompensation, anyone?).
2 comments:
La caja de pandora con harta hueva.
La de Darko yo la vi y es interesante, pero sobrevalorada.
Pues tendré que verla para redimensionar la experiencia. Igual y me uno al culto.
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